Cómo Identificar tu Tipo de Cabello
Entender la estructura de la hebra capilar es el paso cero para cualquier rutina exitosa. Existen distintos grosores, flexibilidades y patrones. No todos los productos funcionan igual en cabellos finos y lisos que en gruesos y rizados.
No presenta ondas naturales. Los óleos naturales viajan rápidamente desde la raíz a las puntas, por lo que suele ensuciarse más rápido. Evita: productos pesados, cremas de peinar de alta fijación.
Forma eses (S) sueltas. Requiere técnicas para definir sin aplastar y retener humedad. Beneficios: Espumas, cremas de peaje ligero y leave-ins.
Hebra en forma de espiral, suele ser seco porque el óleo no llega al final con facilidad. Fundamental el sistema LOC (Líquido, Óleo, Crema) y sellar la humedad profundamente.
Leyendo tu Cuero Cabelludo
El cuero cabelludo es piel, y como tal, necesita limpieza profunda y equilibrada. Si observás caspa, escamas secas o rojez, lo ideal es tratar la raíz antes que la hebra.
- Graso: Lavalo las veces que lo necesites (¡incluso diario si te ejercitas!). Usá shampoos transparentes o detox.
- Seco o Sensible: Lavados más espaciados, evitar agua muy caliente. Optar por tensioactivos suaves (sin sulfatos fuertes).
Cronograma Capilar (HNR)
El cronograma busca devolver lo que el pelo pierde día a día por clima, sol, herramientas de calor o procesos químicos.
Hidratación (H)
Repone el agua. Ideal para pelo opaco. Usá: Glicerina, Pantenol, Extractos de plantas.
Nutrición (N)
Repone los lípidos (aceitas). Ideal para frizz excesivo o puntas resecas. Usá: Mantecas (Karité, Mango), Aceites (Argán, Coco, Jojoba).
Reparación (R)
Repone la masa capilar. Solo usalo si el pelo está quebradizo, decolorado o elástico. Usá: Queratina, Colágeno, Proteína de seda o trigo.